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NO LO COJO POR SI ME GUSTA

Los investigadores que llevaron a cabo estudios sobre el comportamiento del individuo ante cualquier elemento activador de consumo, se percataron de la conducta del ser humano. Inventos como las técnicas persuasivas filtradas en el ambiente, bajo el disfraz mordaz de la seducción, añadiendo los niveles sociales inventados para competir,pilares de todos los seres humanos hasta el día de hoy.
Este juego de tronos, donde una población masiva, incontrolada, estorba más que aporta. Algo había que inventarse, alguna guerra había que detonar para aniquilar a muchos sin despertar sospechas de esta barbarie.
Destronar y liquidar a las personas no es tarea fácil y más sin que se percaten, lo divertido es realizar con estas personas un juego, como los del hambre. Si divido mi juego de mesa en cuatro y cada parte es un nivel social, pues está claro que el reto es competir y ganar aquello que tiene el otro. Lo que veo y llaman envidia, entre ella y el orgullo montan estrategias para no perder, además, son adjetivos difíciles de ser controlados ya que el grado de sentirlos son diferentes de una persona a otra.
El deseo, de todo un mundo externo lleno de elementos visuales, en pura competencia. Si una familia de estructura social humilde llena su visión de elementos activadores de insumus y pertenencias de otras familias sociales diferentes a ellos no tan humildes. Querrán continuamente lo que tiene el otro, es decir, una guerra virtual continua y sin armas, solo mediante competencias y comportamientos hostiles, llenos de odio.
Estos elementos seductores quedarán anclados en nuestra memoria, como máquinas perfectas engordando nuestros chip y con la dificultad de si me gusta lo consumo cada vez más, sin tener en cuenta la saciedad.
Una vez saciados querremos estímulos similares pero mejores y mayores, vuelta hasta volver automatizar ese consumo y esa saciedad. Una vez harto se vuelve al comienzo así una y mil veces hasta no tener ningún elemento estimulador que supere a lo ya obtenido y deseado.
Al no ver estimulo que supere esto lo único que procede a la mente es la depresión, la dependencia, la búsqueda, el vacío. Además añadiremos la falta de control por la conversión de la rabia y la desesperanza de no encontrar nada que me sacie como aquel estimulo primario, aquel que guardo en mi memoria.
Todo esto amigos míos aplicarlo a todo en la vida toda nuestra influencia ecológica, es decir todo aquello que hacemos lleva el mismo motor, el mismo principio y el mismo final. Pero la diferencia es que al principio si lo pruebo igual me gusta y el final para qué lo habré catado.